La bitácora de Emilio

18.1.09

Se traspasa blog

Con España de saldo por cierre -iba a decir liquidación total, pero no quiero que me acusen de apocalíptico o especulador-, varias razones me han movido a interrumpir este proyecto, la menos importante de la cuales es la tediosa campaña electoral que nos aguarda de aquí en adelante.

No sería ponderado atribuir al presente gobierno toda la culpa de la crisis económica, lo sería si sus políticas hubieran diferido en algo de las del anterior en ese dominio. Por lo tanto, creo que podemos repartir las responsabilidades equitativamente, aunque unos y otros intenten escamotearse a cualquier rendición de cuentas. En cualquier caso, no creo que, de momento, el económico sea un problema acuciante en España.

El único líder mundial capaz de aunar a todos los españoles en un suspiro de alivio y un aleluya entusiasmado es Barak Obama. El presidente electo goza de un 90% de aceptación entre el público de nuestro país. Dudo que ese nivel de aprobación fuese el mismo en caso de ser presidente de Canada o de Rusia. Eso es lo que yo llamo erótica del poder. Comprendo que Aznar esté desconcertado y se vea obligado a rectificar, de manera tan poco española, cada vez que dice lo que piensa.

La razón de más peso para cejar en este empeño de escribir una bitácora no es fácil de explicar. Tiene que ver con la persistencia de unas convicciones e ideales, y con la conciencia de que son inconmensurables con la realidad circundante inmediata. Asombra darse cuenta cómo, con el paso del tiempo, uno, en vez de cambiar, se va pareciendo más y más a sí mismo, se va confirmando en lo que intuimos un día lejano. Es el “conócete a tí mismo” socrático.

En esta edad donde comienza una cierta decrepitud física, una de las pocas cosas que me reconcilian con la vida es leer y escuchar a la gente que admiro. No merece la pena perder el tiempo en Internet… Hay muy pocas esperanzas para el mundo, aunque comprendo que la banda tiene que seguir tocando mientras el barco se hunde.

Estoy preparándome para vivir según la regla de san Benito en los próximos meses. Ya veremos.

Mis condolencias a los padres de los niños de Gaza.

16.1.09

Morreu o escritor Manoel Riveiro Loureiro

Faleceu na Crunha ontem. Em paz descanse.

"As minhas obras som impublicáveis, polo que vejo, polo que tenho experimentado depois de oferecer-lhas a algumha editorial, e por causa disso tenho umha moreia de obras inéditas, que vam quedar inéditas, cuido eu que ficaram ai como estam, nom teram saida nunca, suponho. E é umha lástima porque cuido que algumhas dessas cousas tenhem verdadeiro valor."

"A unica ilusom que me queda é chegar a ver a terceira República"

15.1.09

Carvalho de Bustelo









13.1.09

Palestina


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Los vidrios de colores de Baudelaire

Los pequeños poemas en prosa que Baudelaire escribió hacia el final de su vida causaron tal perplejidad en el público de su época, por tan diferentes de cualquier cosa anterior, que ni siquiera los rompedores jóvenes que le sucedieron, Verlaine y Rimbaud, los valoraron justamente. Que la inspiración poética pudiese proceder del repugnante mundo real de una ciudad llena de horrores, Baudelaire lo había demostrado en Las flores del mal, pero todos se preguntaban ante este nuevo desafío ¿qué fue de la métrica, qué de la música y de la versificación en estas breves piezas? ¿dónde quedaba la poesía? Hay un poema, llamémosle así, especialmente inquietante. Trata de un vidriero al que el indolente y hastiado narrador, víctima de una súbita inspiración diabólica, llama desde su ventana en un cuarto piso. El pobre hombre tiene que subir por una estrecha e incomoda escalera con su frágil carga. Cuando llega jadeando, el otro, que en realidad no tenía intención de comprarle nada, lo despide destempladamente con la excusa de que sus vidrios no tienen suficiente colorido, faltándole poco para despeñarlo escaleras abajo de un empujón. Finalmente, entre carcajadas nerviosas, le arroja un tiesto que le hace añicos la mercadería.
Se ha sugerido que este desvarío no es sino una metáfora de una exigencia artística, un trasunto del quehacer del poeta, y que los vidrios de colores son un símbolo de aquello que la vieja poesía tenía de superchería, de postizo y caducado. Para Baudelaire, la nueva dicción poética ha de desprenderse no sólo de los bellos temas, aquellos que en otro tiempo se estimaban sublimes, sino también de ropajes intempestivos.

Al volver del trabajo, comprobé en el termómetro digital que la temperatura exterior desmentía la persistencia de mis sensación de frío. Lo tenía metido dentro, el roce de la camisa contra la espalda me producía estremecimientos, y los muslos parecían estar en carne viva por debajo de la tela del pantalón. Calculé en un globo imaginario las distancias que me separaban de distintas ciudades del mundo y me dije que Argentina resultaba demasiado excéntrica para pasar unas vacaciones de invierno, en realidad es demasiado excéntrica casi para cualquier cosa. Más lejana que Persia, que la remota India o que Pekín. Ushuaia está más lejos que Tokio o que Darwin. Mira que fue lejos Magallanes. Baudelaire era de esa estirpe que sentía el deseo de siempre estar en otra parte, lejos de donde uno se halla: N’importe où ! n’importe où ! pourvu que ce soit hors de ce monde !

11.1.09

Es el capitalismo, estúpido

Ya puede el cardenal primado de Ingleterra y de Gales amonestar, ante una pasmada congregación de católicos multimillonarios, que el capitalismo ha muerto*, y muchos sacerdotes de ésa y otras confesiones, como el obispo de Canterbury, advertir que el sistema económico que hemos disfrutado en las últimas décadas es una forma de idolatría**, conclusión que, con mayor motivo, compartirán los religiosos islámicos, hinduístas o budistas, dada la acentuada pobreza de las poblaciones donde esos credos son mayoritarios; ya pueden denunciar clérigos, obispos y papas la abominación de un modo de vida, ahora que el agua nos llega al cuello. Siempre han habido iglesias y religiones para pobres y para ricos. Muy tenebrosos deben ser los vaticinios para que los purpurados del mundo rico clamen contra el capitalismo. Éste parece haber llegado a un punto de descomposición tal que, parafraseando a Gore Vidal***, sólo puede progresar retrocediendo. Es, pues, un capitalismo nostálgico. Añora todo aquello de lo que se ha ido despojando alegremente en su marcha triunfal. Es por eso que Sarkozy nos conmina a una moralización del sistema, y encarece un capitalismo de empresarios, por oposición a otro de banqueros; y la Merkel reclama solemne una Declaración de Derechos Económicos, en todo punto equiparable a las declaraciones de 1789 y 1948. Por todas partes la melancolía y la saudade se apoderan de los espíritus y los cuerpos decaídos****: los liberales americanos piden que se restablezca la Constitución; la mayoría de la población rusa añora a Stalin (véase la encuesta Nombre de Rusia); en Europa se teme que el inmigrante destruya formas de vida de un pasado de grandeur...
Nietzsche decía que fue preciso criar un animal capaz de cumplir sus promesas, infligiéndole las más terribles torturas, para forjar una civilización, la nuestra. La crisis que vivimos es el rédito del incumplimiento de esa promesa. No hemos pagado nuestras deudas, y ahora nos acosan los cobradores.

*http://www.telegraph.co.uk/news/newstopics/religion/4125339/Cardinal-says-credit-crisis-has-killed-capitalism.html
**http://www.livemint.com/2008/12/23235523/Capitalism-and-the-spirit-of-C.html
***http://larryflynt.com/?p=504
****http://blogs.villagevoice.com/runninscared/archives/2009/01/larry_flynt_req.php

10.1.09

El honor de la República

Ángel Viñas es entrevistado hoy, en varios periódicos, a propósito de una extensa obra de investigación e interpretación que culmina con el “El honor de la República”, recientemente publicada por Crítica. Viñas no es un historiador marxista, sino liberal, vaya por delante. Mitos como el del oro de Moscú, la equivalencia de armamento de los contendientes o la naturaleza del liderago de Negrín fueron desacreditados por sus trabajos. Podría definirse su labor como desmitificadora, por la manera que tiene de enfrentarse, con rigor y sin anteojeras, a muchas “narrativas” acomodaticias que pasan por ser un recuento fidedigno del devenir de España en ese período crítico. En la historiografía criticada se incluyen propios y ajenos: por un lado, los historiadores franquistas y neofranquistas y, por otro, los británicos y americanos – discípulos del precursor Burnett Bolloten, al que llama mixtificador–, de tanta proyección y prestigio; y aun no se olvida de los propagandistas anarquistas y trotskistas, ni de aquellos republicanos exilados que convirtieron en deporte la difamación de Negrín y los comunistas.
Algunas perlas que quedan:
“ Ahí (se refiere al exilio republicano)se acusa a Negrín de haber sido un títere de los soviéticos, cuando la verdad es que le dice tres veces que no a Stalin. La primera, cuando se propone la fusión entre el PSOE y el PCE; la segunda, cuando se le aconseja la convocatoria de elecciones para favorecer la legitimidad democrática en plena guerra; y la tercera, cuando se le pide retirar a los comunistas del Gobierno para evitar la suspicacia de las potencias democráticas”
A propósito de los archivos soviéticos, ahora parcialmente abiertos, y del persistente mito sobre la supuesta intención por parte de Stalin de instaurar el comunismo en España comenta:
“Creo que Antony Beevor no ha entrado mucho en ellos y su libro sobre la Guerra Civil (en el que retomó un texto escrito hace años donde analizaba tácticas militares) yerra cuando sostiene que el propósito de Stalin era implantar en España una república popular avant la lettre. Es absolutamente falso”.
Todos los historiadores serios confirman que Stalin perseguía una política internacional de seguridad colectiva –alianza defensiva con los imperialismos “democráticos”–, que se le presenta como la única opción factible, pues hacía ya mucho tiempo que no tenía ninguna ilusión sobre la posibilidad de una revolución en Europa occidental, idea que Trotsky y los suyos todavía defendían ¡en 1942 y para Alemania! A este respecto, es de notar que Stalin, y aun Lenin, miran hacia el Este desde fecha muy temprana. En las siguientes palabras de Viñas se desvelan las razones del líder soviético, tapadas por la intensa propaganda de la guerra fría:
“Stalin tenía miedo a una conflagración con Alemania y que la URSS se quedara sola. Esa soledad le atormenta porque sabe que no es fuerte. Necesita el apoyo de las potencias occidentales y lo cree encontrar en Francia, pero ésta le esquiva. Luego, lo busca en Gran Bretaña, y también le esquiva.”
Según Viñas, la razón de que Stalin apoye a la República, tras un breve tiempo de vacilaciones, es el temor a un reforzamiento excesivo de las potencias del eje, y una necesidad estratégica de impedir que Francia se debilitase en el tablero geopolítico europeo del momento.
Para concluir, sostiene que la República estaba condenada por la falta de apoyo de las democracias – política de no intervención–.
El mismo Stalin así lo reconoció, cuando advirtió –está escrito– a los líderes republicanos españoles que sin el apoyo de Gran Bretaña y Francia no se podía ganar la guerra a los fascistas.

http://www.abc.es/20081211/cultura-libros/angel-vinas-stalin-queria-20081211.html

Hay una amplia nota en la Voz de Galicia de hoy, pero no aparece en la edición electrónica.

8.1.09

Papelitos pintados

Todo el genio de Maquiavelo no bastaría para abarcar la política de esta época. Divierte imaginar cómo se exaltaría con las maniobras de los poderosos de hoy si la Signoria lo pudiese enviar a nuestro presente, usando una maquina del tiempo, en una misión semejante a aquélla que le encomendó realizar cerca de Cesar Borgia, cuando la existencia de la República pendía de un hilo. Nicola Maquiavelo supo desprenderse de todas las supersticiones medievales, de toda esa faramalla anacrónica heredada que ya no engañaba a los nuevos vencedores de su hora histórica. Una mirada de rayos x, como la del ilustre florentino, es la que hace falta para comprender la situación actual.
Leo en un artículo* publicado en Global Research cómo se domina el mundo a través de la manipulación de la tasa de interés y de la de cambio de moneda. En los setenta se embaucó a los países del Tercer Mundo con créditos baratos, que habían de ser pagados con la carne y la sangre de sus pueblos pobres, una vez que Paul Volcker subiese los tipos de interés para reforzar el valor de la moneda admitida universalmente como medio internacional de pago. Cuando Europa pidió el oro que EEUU ya no tenía, Nixon desechó el acuerdo de Bretton Woods, por el cual el precioso metal respaldaba en una cantidad invariable el valor de la moneda reina. Muy oportunamente, Kissinger ofreció protección a los sátrapas árabes a cambio de que estos brindasen el oro negro como respaldo del nuevo dólar. Desde entonces, el petróleo sólo se puede comprar con dólares norteamericanos. No era suficiente, la fiesta debía continuar y, para ello, fue preciso aumentar la expansión del crédito más allá de lo nunca visto; la ingeniería financiera dilató el horizonte de posibilidades a los manipuladores del crédito y la moneda; paralelamente, se buscó y se encontró una nueva sustancia que, junto con el oro, el petróleo y la ilusión, respaldase las nuevas emisiones: la sangre y el sudor del proletariado chino, indio, etc. China, o más bien sus líderes, obtuvo algunas ventajas a cambio, qué duda cabe: cierto, posee billones de dólares que ha obtenido a cambio del trabajo barato que toma forma en las mercaderías exportadas a los países avanzados. Ahora que esa deuda es demasiado grande, los bancos centrales de las naciones ricas pero deudoras bajan los tipos de interés. Si ni siquiera pueden pagar el principal, ¿porque nadie habría de pretender cobrar los intereses? Por lo tanto, el único camino es declarar el “default” o seguir imprimiendo papelitos pintados, una moneda de parque temático, en cantidades inauditas. Eso es todo lo que los acreedores van a conseguir en este mundo.

*http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=11491

LA ULTIMA CURDA

Lastima, bandoneón,
mi corazón...
tu ronca maldición maleva.
Tu lágrima de ron me lleva
hasta el hondo, bajo fondo,
donde el barro se subleva...
Ya sé... no me digas... Tenés razón!...
la vida es una herida absurda,
y es todo, todo, tan fugaz,
que es una curda
- nada más!-
mi confesión!...

Contame tu condena,
decime tu fracaso,
¿no ves la pena
que me ha herido?...

Y hablame simplemente
de aquel amor ausente
tras un retazo
del olvido...
Ya sé que me haces daño!...
Yo sé que te lastimo
llorando mi sermón de vino!...
Pero es el viejo amor
que tiembla, bandoneón,
y busca en un licor que aturda
la curda que al final
termine la función
corriéndole un telón
al corazón!...

Un poco de recuerdo
y sinsabor
gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
la tropilla de la zurda
al volcar la ultima curda...
Cerrame el ventanal,
que arrastra el sol
su lento caracol de sueño...
¿no ves que vengo de un país
que está de olvido, siempre gris, tras el alcohol?